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Fray Nelson Medina: «Hakuna: ¿Qué pensar?»

Motivado por las preguntas que distintas personas me han expresado en días recientes, pongo aquí algunos pensamientos y reflexiones en voz alta, sobre Hakuna.


Una descripción

  • Una “familia eucarística".
  • Nace en la JMJ de Río de Janeiro (2013).
  • El fundador, director y principal inspirador es el P. José Pedro Manglano (1960 - ). Se le conoce como “Josepe".
  • Se ha extendido, desde España, a muchos países, con gran impacto especialmente entre los jóvenes.
  • El nombre “Hakuna” proviene de la película “El Rey León” donde se usa la expresión “Hakuna Matata", que se puede traducir como “Ningún problema". Esto capta algo fundamental de la esencia de Hakuna, el grupo católico: una vida cristiana descomplicada, sin miedo a la alegría; abierta a la novedad y una visión de la vida en que todo se aprende a disfrutar.

Rasgos propios

  • Hakuna evidentemente quiere ser un lifestyle. Su página web promueve al mismo tiempo actividades, lecturas, arte y una gran tienda donde se puede impregnar casi cada aspecto de la vida con algo de Hakuna. Por cierto, impacta el nivel de marketing que sobresale en su presencia en la web.
  • Hakuna incorpora muchos elementos que hoy están presentes o son muy deseados entre las generaciones más jóvenes:
  • frente a la angustia, la sencilla alegría;
  • frente a la soledad, espacios variados de encuentro;
  • frente a la rigidez que a muchos les aparta de la religión, un lenguaje cotidiano, que de hecho incorpora unas cuantas vulgaridades;
  • frente a la idea de un Dios distante, la sencillez de acercarse a través de la sonrisa, la música o el impacto de Jesús en la Eucaristía.

Aspectos polémicos y rutas de mejoramiento

  • El verbo disfrutar. El énfasis muy constante en “disfrutar” deja en ambigüedad algunos aspectos morales que no son de poco importancia. En concreto: dejar el pecado, sobre todo el pecado sensual, puede que resulte poco “disfrutable” para muchas personas, y es ahí donde hace falta un lenguaje distinto, que vaya más allá del simple disfrutar. Además, dentro de esa lógica, ¿qué pasa si una persona piensa que su modo de disfrutar no es tomarse unas copas sino fumarse algo de mariguana?
  • El tema económico. La enorme presencia de la tienda y de todo lo que se vende en Hakuna plantea un punto interesante: aunque por supuesto no se diga, da la sensación de que la “plena experiencia” del Hakuna lifestyle requiere invertir bastante dinero. Tampoco queda claro inmediatamente quién se beneficia de tantas ventas o para qué se usa ese dinero.
  • Riesgos de masificación. Atraer es magnífico y de hecho pocos lo logran hoy, sobre todo cuando se trata de jóvenes, pero sin adecuados caminos de acogida, formación y pertenencia, es fácil caer en la masificación. Atención: este es un tema que cobija a la mayor parte de la pastoral en la Iglesia Católica.
  • Riesgos de tipo sectario. Es asunto muy polémico porque es cierto que todo movimiento en la Iglesia trata de asegurar su lugar y su carisma y no puede conseguirlo si no es manteniendo una cierta rigidez en temas de identidad. Sin embargo, conviene tener algunas señales de alarma encendidas:
  • Hay costumbres, por ejemplo en Colombia, que afianzan la idea de que la plena pertenencia está reservada a quienes tienen cierta capacidad de gasto: no por las actividades religiosas en sí mismas sino por su “entorno": lo que sigue de ellas: “Después de la hora santa, vamos a tal bar (muy costoso)".
  • La dependencia de un enfoque teológico y pastoral, el del disfrute cristiano, planteado por el P. Manglano, llega a sentirse en que otros modos de predicación, plenamente católicos, no son bienvenidos.
  • El uso constante de una terminología propia para tantas cosas (escapadas, pringados, compartiriado, revolcadero…) afianza la idea de ser un grupo especial, algo así como estar entrando en un espacio o una experiencia que no puede compararse con lo que tiene la Iglesia. Es un equilibro difícil.
  • Temas de terminología. Es verdad que en el español de España muchas palabras se escuchan con menos “dramatismo” que en Latinoamérica; también es verdad que un lenguaje provocativo resulta a la vez un modo de atraer y de responder a posibles objeciones pero aún así hay títulos de libros de Manglano, y expresiones bruscas que dan una falsa idea de libertad, en el sentido, de estar por encima de lo tradicional o de la piedad de los demás.
  • La “Madre de Hakuna”. De nuevo, estamos ante una novedad que claramente se quiere difundir, imponer (blandamente) y mercadear por encima de otras posibilidades abiertamente católicas. La sensación que a uno le queda es: “Nosotros hacemos todo a nuestro modo".

Mi sugerencia…

Hakuna es un camino reciente y joven en la Iglesia. No conviene precipitarse. Evitar fanatismos, claro; evitar creer que es la fórmula única o la mejor; pero también saber valorar todo lo que este camino está haciendo en favor de muchos que a través de la música, o de nuevas amistades, o de rutinas de oración, en realidad han encontrado un salvavidas para su fe atascada o semienterrada.

Como toda experiencia eclesial, requiere discernimiento y acompañamiento; no una montaña de prejuicios, demonizaciones o actos de celotipia, que también existen, pero sí un “ayudar a madurar y crecer", de manera que se cumpla lo que está en los libros y predicaciones del P. Manglano: santidad viva, alegre y real.

Para quienes están en Hakuna, mi invitación es: no se retiren, participen activamente y ayuden desde dentro a ese madurar y crecer.



Publicado originalmente en Infocatólica por Fray Nelson Medina.

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